
Hoy es un día muy especial. A las siete de la tarde, un 07/06/03 de hace seis años ya, nos convertimos en familia. Fue un día muy muy especial. El tiempo pasa volando. Parece que fue ayer cuando estábamos con los nervios, los preparativos, etc... Aunque tengo que decir que no he sido una novia demasiado nerviosa. La madrugada del gran día la pasé metiendo en bolsitas todas las cestas con lo jaboncillos que íbamos a regalar, ya que a mi se me ocurrió el día de antes que los jabones sólos en bolsas no me gustaban y nos tuvimos que poner a buscar deseperadamente unas cesta que le fueran. Pasamos la calor más terrorífica que recuerdo jamás, y por esa tontería el día de mi boda dormí sólo cuatro horas. Pero yo más feliz que una perdiz. He sido una novia dejadilla: nada de pruebas de peluquería, ni maquillaje, ni esas cosas que en la boda de mi hermana y amigas he visto. Yo pensé: "como salga ha salido". Mi marido hasta una hora antes de la boda estaba arreglando cosas en la casa nueva y lavando el coche... Yo creo que, al no tener tranquilidad, no nos dio tiempo a ponernos nerviosos. Bueno, confieso que cuando llegaron los fotógrafos y aún no estaba peinada, los nervios aparecieron. Pero sin haber preparado nada, todo iba saliendo solo. Era nuestro día y sólo pensábamos en disfrutarlo a tope. Fue un día precioso, lleno de emociones y de gente que nos quiere muchísimo. Podría describir todo lo que sentimos, pero necesitaría un blog entero, así que me lo guardo para mí. Fue una boda muy divertida. Contratamos un ballet flamenco y, al final del espectáculo, no lo pude remediar y salí a bailar con ellos una bulería. Fue un momento muy especial ya que era una espinita que tenía de pequeña. Lo gracioso fue cuando empujaron a mi marido conmigo. El pobre se había preparado el valls, pero el flamenco no es lo suyo. Por cierto, un dato curioso es que cada vez que veo las fotos o el vídeo me emociono, por la musiquilla y eso... Al día siguiente, era la confirmación de mi hermana y Joaquín era el padrino. Fue muy gracioso ver al cura diciéndole al Obispo, "mire esta pareja se casó ayer y hoy están en la confirmación de su hermana" y el obispo nos bendijo deseándonos muchos hijos" por lo pronto vamos a por dos y después Dios dirá.
A los tres días cogimos un avión dirección México (Riviera Maya) y empezó nuestra luna de miel. Tengo que decir que vine de allí con el llamado "mal de Montezuma" Casi me muero de lo mala que vine... Por último y lo más importante, es que cada día que ha pasado desde aquel 7 de junio ha sido muy especial y en los últimos tres años hemos estado acompañados por nuestra perra Duna, una labradora inocentona y bonachona que se hace querer cada día más. Hemos vivido cantidad de emociones, de situaciones que nos han hecho amarnos y fortalecernos más. Somos muy afortunados de querernos cada día más que el anterior. Y de estar en este camino de la adopción que para llegar hasta él lo hemos pasado mal pero que ahora lo vivimos con toda la ilusión del mundo. Pronto aumentaremos la familia y las celebraciones de aniversario van a dejar de ser tan tranquilas e intimas jejeje.
Hay mucha cosas que he deseado, arrepentido y replanteado en la vida, pero nunca he dudado ni por un momento desde el día en que empecé mi vida junto a ti.
Felicidades.