domingo 29 de enero de 2012
Ya estamos en casa
Aprovecho que están dormidos y me dan tregua para escribir esta entrada, que tengo el blog algo abandonado. Ya hemos salido del hospital y estamos en casa desde el Jueves por la tarde. Mañana Lunes tenemos la primera cura y revisión de la manita de mi campeón. Esperemos que todo vaya bien y no tengan que volver a intervenirlo. Al pobrecillo le duele mucho. Pasa las noches regular, pero no le faltan mimos y no pierde la sonrisa. Vika está un tanto celosilla, y no lo lleva muy bien. Intenta llamar mucho la atención y demanda constantemente cuidados. Pero es normal, aunque a veces me resulte difícil, tengo que entenderla a ella también. Lo que pasa es que llevo un par de meses que para mi se quedan. La verdad es que desde que comenzaron las navidades, he pasado una de las etapas más estresantes de mi vida. Primero se cae mi madre por las escaleras dos días antes de la nochebuena. La pobre se quedó llena de moratones, derrames, puntos en brazo y pierna y sin poder moverse ni para ir al baño. Una semana después, mi marido se rebana la mano con un cuchillo y le tienen que operar de urgencia. Hora y media de intervención y un mes con el brazo escayolado y sin poder hacer nada. Imaginaros, para volverme loca. Entre tanto llega a mis manos un proyecto que me encanta y me apasiona, pero que necesita mucha dedicación. Llega la noche vieja y, imaginaros, mi madre y Joaquín eran todo un cuadro verlos. La verdad es que ese día nos lo tomamos con humor. Las gambas nos las repartimos entre menos, por lo que tocamos a más (je, je...). Luego llegó el día de Reyes. Creía que me perdía entre tanta caja y juguetes. Eso sí, ver la carita de ilusión en los peques lo suplió todo con creces. El Martes 24 le quitan la escayola a mi marido, y el Miércoles 25 operan a mi niño. Así que no he tenido tregua ni un solo día. ¡¡NO PUEDO MÁS!!. Gracias a todos por vuestros mensajes de ánimo y por estar siempre ahí. Me ponen una sonrisa en la cara en momentos donde te bloqueas y sabes que tienes que ser fuerte, porque dependen de ti. Pero el cuerpo y las cervicales me están pasando factura. Tengo muchas novedades que contaros aún, espero que en la próxima entrada pueda hablaros de ello y compartáis conmigo mi nueva experiencia.
miércoles 25 de enero de 2012
Operación mano Simón
Esta mañana han operado a Simón de su sindactilia de la mano izquierda. la operación ha durado tres horas y media. Pero Gracias a Dios todo ha salido bien. Ahora estamos en la habitación del hospital viendo dibujos del clan. Le duele mucho, pero es todo un campeón.
Nos avisaron hace dos días, ha sido todo muy rápido pero mejor asi no te da mucho para pensar. Desde que se lo dijimos se puso súper contento. Empezó a decirnos " mami, pon fin voy a poder sumar sin equivocarme! " "y mama me voy a poder poner guantes como vosotros!" y la pregunta estrella despues de decir miles de cosas que no había pensado que el las tenia en cuenta, nos dice y ¿Mama es para toda la vida?, si cariño es para toda la vida.
La verdad es que tendríamos que aprender de los niños. Los adultos perdemos nuestro niño interior, y nuestros hijos nos enseñan la fortaleza que tienen y lo campeones que son. Todas las enfermeras vienen a hablar con el por el palique que tiene, tenemos una suerte enorme de tenerlos como hijos. Pasamos esta noche en el hospital y mañana le miran la mano y si todo va bien le dan el alta y ya tenemos que venir a curas diarias. Me imagino su carita cuando le quiten las vendas y se vea sus cinco dedos separados.
sábado 24 de diciembre de 2011
¡¡Feliz Navidad y Año 2012!!
Que nunca te falte un sueño por el que luchar, un proyecto que realizar, algo que aprender, un lugar a donde ir, y alguien a quien querer... nuestra felicitación de año nuevo para ti.
¡¡¡Feliz Navidad y año 2012!!!
NECESITAMOS TU AYUDA. Por favor, firma
Entra en esta dirección y firma.
http://rarezasdelaadopcion.blogspot.com/2011/12/por-favor-firma.html?spref=fb
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lunes 19 de diciembre de 2011
Feliz Cumpleaños Mi Vida
Esta tarde eras toda alegría. Te lo has pasado genial en tu cumple con todos tus compañeros de clase y amigos. Te han regalado un montón de cosas y no habéis parado de jugar. Yo te miraba y daba gracias a la vida por traerte hasta nosotros. Hace siete años nació en la Siberia oriental una estrella llena de luz. No pude ver tu carita, ni tocar tu frágil piel, pero me hubiera encantado darte calor y ternura en esos momentos. Pero no cambio nada, porque gracias a tu madre biológica, que te dio la vida, hoy eres mi hija y yo soy tu madre. la más orgullosa del mundo. Ese día el hilo rojo se hizo fuerte y largo, muy largo hasta que al final nos unió. Este es el segundo cumpleaños que celebramos juntos. Ahora siempre estaremos a tu lado y soplaremos las velas cada 19 de diciembre juntos. Te deseo un año lleno de luz y salud. ¡¡FELIZ CUMPLE VIKA!!
viernes 16 de diciembre de 2011
viernes 11 de noviembre de 2011
Un día muy especial
Hoy para nosotros es un día muy especial. Hace justo dos años que recibimos la llamada de la ecai, diciéndonos donde se había registrado nuestro expediente. Cuando nos dijeron Chitá, mi corazón conectó de inmediato allí. Ese día todo giraba en torno a ella, ya sabía donde dirigir mis energías y mis ruegos. La luna ya sabía donde alumbrar por las noches para protegerlos hasta que por fin llegáramos hasta ellos. Nos pusimos a buscar información como locos, nos pusimos al corriente de todas las noticias y acontecimientos que allí ocurrían, yo creo que más que los propios habitantes de la región. Fue una tarde muy emocionante en la que no paraba de llorar de la emoción, algo me decía que pronto nos reuniríamos con ellos. Hoy lo hemos celebrado en casa preparando sus platos favoritos y esta noche veremos algunos vídeos de su ciudad natal. Parece que llevamos juntos toda la vida, y tan solo llevamos un año y medio. En aquellos momentos de espera pensaba que los quería, pero nada que ver con la realidad, no hay sentimiento mas grande y hermosos que el que llevo dentro de mí y que cada día crece más y más. OS QUIERO CON LOCURA MIS TESOROS.
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lunes 10 de octubre de 2011
¡¡¡¡Nos vamos a Disneyland París!!!!
Por fin ha llegado el momento que tanto esperábamos . Desde que le hice la promesa a mi hijo el día de su operación y todo un año ahorrando para la ocasión, por fin nos vamos a Disneyland. Desde entonces no ha habido ni un solo día en que Simón no me haya preguntado: "¿cuándo vamos a París?". Pues bien, nos quedan tan solo unas horas para coger de nuevo un avión con ellos, eso sí el rumbo y la finalidad es muy difirente. Están muy muy emocionados. Han visto las peliculas Disney mil veces. Este viaje es muy especial. Cada día miro a mis hijos y me asombro cómo en tan solo un año y cinco meses han cambiado tanto. Mi Simón está hecho un toro, corre salta y es un campeón jugando al futbol. Parece mentira que tan solo hace unos meses se enfrentaba a una operación muy delicada. Recuerdo cuando tenía que estar en reposo absoluto. Para que no se levantara del sofá o la cama le contaba cosas de Disneyland París, y así lo mantenía quieto. Mi Vika es una niña llena de luz, a la que le va a venir muy bien convertirse en princesa de cuento. Este verano ha servido para que cojan fuerzas y se pongan más grandes. Eran pececillos en el agua. Nos vamos con nuestros amigos de Madrid, cuyo hijo fue compañero de Simón el el orfanato. En cuanto le dijimos dónde íbamos no dudaron en apuntarse. A la vuelta os contaré. Gracias a todos por vuestras cartas y mensajes, sois todos estupendos.
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domingo 9 de octubre de 2011
domingo 11 de septiembre de 2011
¿Y si mi hijo no es Einstein?
La lógica de los niños, a veces, resulta desternillante. Lo contaba sir Ken Robinson hace algún tiempo ante un auditorio ávido de nuevas ideas. “La pequeña tenía seis años. Apenas atendía en clase y la maestra no estaba muy contenta con ella. Aquel día dibujaba silenciosa en un rincón. La profesora se acercó a la niña y le preguntó:
- ¿qué haces?
- Dibujo a Dios.
- ¿A Dios? Pero nadie sabe cómo es Dios…
La colegiala levantó los ojos y sin pestañear respondió: lo sabrán dentro de cinco minutos.
Robinson es uno de esos educadores que piensa que la escuela canónica lleva décadas ahogando aquellos brillos de genialidad que los seres humanos mostramos en los primeros años de la infancia, los destellos de creatividad con los que nacemos, “esa inteligencia que, con una motivación adecuada y un método eficaz, permite a todos los seres humanos aprender y resolver cualquier tipo de problema”, en palabras de Fernando Alberca, pedagogo y autor de Todos los niños pueden ser Einstein. “No hay que olvidar que para pedir perdón se necesitan más habilidades que para estudiar un examen de matemáticas”, insiste.
- En un cesto hay ocho caracoles, salen tres ¿cuántos caracoles hay?, pregunta el padre a su hija pequeña.
- Ocho, responde la niña muy segura.
- Tonta, piénsalo…
Los adultos activan el hemisferio izquierdo para resolver un problema: ocho menos tres, cinco. Así de fácil. Pero, a veces, los niños responden con la imaginación: los caracoles dormían en la cesta, tres se han desperezado y han asomado la cabeza fuera del caparazón. “La creatividad no debe confundirse con desorden o falta de disciplina; simplemente, es una forma de pensar que no desdeña el hemisferio derecho, porque la cabeza es una”, dice Alberca, haciéndose eco de las investigaciones de Roger Sperry, premio Nobel de Medicina en 1981.
“En los ámbitos pedagógicos se habla constantemente de creatividad, pero ésta brilla por su ausencia en la escuela. Los sistemas educativos padecen los mismos males que la sociedad: sobrecarga de contenidos e hiperespecialización. En definitiva, superficialidad. Los chicos se pasan la vida analizando oraciones, pero no saben redactar un texto, y no me refiero a las faltas de ortografía, sino a esa capacidad que da la cultura para analizar la realidad. Tanto esfuerzo, a veces para nada. Primero, porque olvidan la mitad de lo que aprenden, como no podía ser de otra manera, y segundo, porque muchos se quedan anclados en la banalidad”, explica Blanca Ribote, profesora de Historia y Ética en el colegio Santo Domingo Savio, de Madrid.
Un hijo es algo más que sus notas
Por eso, Fernando Alberca propone el ‘método Einstein’ para estimular la inteligencia infantil: motivación adecuada + método eficaz. O lo que es lo mismo, un cóctel que mezcle un vaso largo de autoestima, grandes dosis de esfuerzo, unas gotitas de anhelo y muy poca, o nada, sobreprotección. Y una forma de aprender, mejor dicho, una forma de enseñar, que no olvide las ventajas de activar los dos hemisferios cerebrales.
Pero ¿qué ocurre cuándo delante de nosotros no tenemos a un Einstein en miniatura? “Muchas veces se equipara a los hijos con un boletín de notas. Es lo que los pedagogos llamamos el reduccionismo académico. Y un hijo es mucho más que su éxito o su fracaso en la escuela”, señala Pilar Guembe, psicopedagoga, profesora de Bachillerato en el colegio Les Heures, de Lérida, y coautora, entre otros, del libro No se lo digas a mis padres.
La coreógrafa Gillian Lynne (Bromley, 1926) es uno de esos casos célebres de fracaso escolar. Ken Robinson suele utilizar su biografía como revulsivo contra “una escuela empeñada en fabricar profesores universitarios en serie”. A los ocho años, Gillian arrastraba un historial de malas notas, déficit de atención y desmotivación académica. Aún no se había ‘descubierto’ el TDH (Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad), pero ya entonces la escuela invitó a los padres a consultar con un especialista. El terapeuta recibió a la familia y tras escuchar atentamente las quejas de la madre, le dijo a la pequeña que deseaba hablar con los mayores a solas: ¿te importaría que saliésemos unos minutos? Para hacer más ligera la espera, el médico encendió la radio. Al regresar se encontraron a la niña bailando.
“El éxito es una mezcla sabia de poder, saber y querer, dice Guembe, y ya sabemos lo que ocurre cuando se puede y no se quiere: estudiar es un proyecto a largo plazo y muchos adolescentes no están dispuestos a esforzarse y esperar lo suficiente”, explica esta pedagoga. ¿Y si gana la partida el ‘no puede’?. ¿Un cociente intelectual mediocre y unas cualidades artísticas nulas? “Siempre se puede si tocamos la tecla adecuada. Cuanta más inteligencia insuflamos en el niño, más inteligencia recogemos”, asegura Fernando Alberca. “Tal vez, en otro ambiente, en grupos más reducidos, dándoles el tiempo que su madurez o sus capacidades demandan, pero la escuela es la que es y tiene sus limitaciones: muchos niños con inteligencias muy ajustadas se ven abocados a pasar sin pena ni gloria por ella”, dice Elena Fernández, profesora de Primaria en el colegio concertado Jesús-María, de Madrid.
La sociedad no necesita que todos seamos Einstein
El resultado, frustración y ansiedad. Que sufren a partes iguales progenitores y colegiales. “A muchos padres les cuesta aceptar que sus hijos no serán nunca unos estudiantes brillantes y cargan sobre ellos, o sobre sus maestros, la decepción que esa realidad les provoca”, explica esta maestra de Primaria. “Muchos chicos sufren presiones a nivel académico, pero ni todos somos Einstein, ni la sociedad los necesita. La inteligencia es multifactorial y uno puede crecer y contribuir al bienestar de la comunidad de muchas maneras. Cada niño debe traspasar aquella puerta que le lleve a su desarrollo personal”, insiste Guembe.
El doctor Francisco Kovacs, autor, entre otros, del manual Hijos Mejores. Guía para una educación inteligente pone el acento en la identidad. “La clave está en no compararse con nadie, competir sólo con uno mismo”, propone. Niño precoz y médico desde los 19 años, Kovacs es un firme defensor de lo que los pedagogos llaman, despectivamente, sobrestimulación. “Uno de los objetivos básicos de la educación es el desarrollo de las capacidades del niño al 100% ¿Para lograrlo es necesario un esfuerzo del 110%? Bienvenido sea. ¿Que han de tocarse varios palos para destapar las habilidades que nos son propias? Hágase. Pero, después, hay que dejar que sea el joven, que un día será adulto, quien elija. Sin exigencias. Los padres severos, que presionan a sus hijos en una u otra dirección, se delatan: en realidad, sólo intenta alimentar su ego”.
“Yo he llegado a escuchar a una niña de diez años, hija de un profesor universitario de Málaga, preguntarle a su padre: “Papá, tú crees que esto me servirá para el curriculum”. Si uno desea ver fracasar a sus hijos, sólo tiene que planificarles la vida. Volcar en ellos sus carencias y frustraciones. Estos programas se llevarán por delante sueños, autoestima, libertad… El descalabro está garantizado”, vaticina el pedagogo Miguel Ángel Santos Guerra.
El confidencial
- ¿qué haces?
- Dibujo a Dios.
- ¿A Dios? Pero nadie sabe cómo es Dios…
La colegiala levantó los ojos y sin pestañear respondió: lo sabrán dentro de cinco minutos.
Robinson es uno de esos educadores que piensa que la escuela canónica lleva décadas ahogando aquellos brillos de genialidad que los seres humanos mostramos en los primeros años de la infancia, los destellos de creatividad con los que nacemos, “esa inteligencia que, con una motivación adecuada y un método eficaz, permite a todos los seres humanos aprender y resolver cualquier tipo de problema”, en palabras de Fernando Alberca, pedagogo y autor de Todos los niños pueden ser Einstein. “No hay que olvidar que para pedir perdón se necesitan más habilidades que para estudiar un examen de matemáticas”, insiste.
- En un cesto hay ocho caracoles, salen tres ¿cuántos caracoles hay?, pregunta el padre a su hija pequeña.
- Ocho, responde la niña muy segura.
- Tonta, piénsalo…
Los adultos activan el hemisferio izquierdo para resolver un problema: ocho menos tres, cinco. Así de fácil. Pero, a veces, los niños responden con la imaginación: los caracoles dormían en la cesta, tres se han desperezado y han asomado la cabeza fuera del caparazón. “La creatividad no debe confundirse con desorden o falta de disciplina; simplemente, es una forma de pensar que no desdeña el hemisferio derecho, porque la cabeza es una”, dice Alberca, haciéndose eco de las investigaciones de Roger Sperry, premio Nobel de Medicina en 1981.
“En los ámbitos pedagógicos se habla constantemente de creatividad, pero ésta brilla por su ausencia en la escuela. Los sistemas educativos padecen los mismos males que la sociedad: sobrecarga de contenidos e hiperespecialización. En definitiva, superficialidad. Los chicos se pasan la vida analizando oraciones, pero no saben redactar un texto, y no me refiero a las faltas de ortografía, sino a esa capacidad que da la cultura para analizar la realidad. Tanto esfuerzo, a veces para nada. Primero, porque olvidan la mitad de lo que aprenden, como no podía ser de otra manera, y segundo, porque muchos se quedan anclados en la banalidad”, explica Blanca Ribote, profesora de Historia y Ética en el colegio Santo Domingo Savio, de Madrid.
Un hijo es algo más que sus notas
Por eso, Fernando Alberca propone el ‘método Einstein’ para estimular la inteligencia infantil: motivación adecuada + método eficaz. O lo que es lo mismo, un cóctel que mezcle un vaso largo de autoestima, grandes dosis de esfuerzo, unas gotitas de anhelo y muy poca, o nada, sobreprotección. Y una forma de aprender, mejor dicho, una forma de enseñar, que no olvide las ventajas de activar los dos hemisferios cerebrales.
Pero ¿qué ocurre cuándo delante de nosotros no tenemos a un Einstein en miniatura? “Muchas veces se equipara a los hijos con un boletín de notas. Es lo que los pedagogos llamamos el reduccionismo académico. Y un hijo es mucho más que su éxito o su fracaso en la escuela”, señala Pilar Guembe, psicopedagoga, profesora de Bachillerato en el colegio Les Heures, de Lérida, y coautora, entre otros, del libro No se lo digas a mis padres.
La coreógrafa Gillian Lynne (Bromley, 1926) es uno de esos casos célebres de fracaso escolar. Ken Robinson suele utilizar su biografía como revulsivo contra “una escuela empeñada en fabricar profesores universitarios en serie”. A los ocho años, Gillian arrastraba un historial de malas notas, déficit de atención y desmotivación académica. Aún no se había ‘descubierto’ el TDH (Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad), pero ya entonces la escuela invitó a los padres a consultar con un especialista. El terapeuta recibió a la familia y tras escuchar atentamente las quejas de la madre, le dijo a la pequeña que deseaba hablar con los mayores a solas: ¿te importaría que saliésemos unos minutos? Para hacer más ligera la espera, el médico encendió la radio. Al regresar se encontraron a la niña bailando.
“El éxito es una mezcla sabia de poder, saber y querer, dice Guembe, y ya sabemos lo que ocurre cuando se puede y no se quiere: estudiar es un proyecto a largo plazo y muchos adolescentes no están dispuestos a esforzarse y esperar lo suficiente”, explica esta pedagoga. ¿Y si gana la partida el ‘no puede’?. ¿Un cociente intelectual mediocre y unas cualidades artísticas nulas? “Siempre se puede si tocamos la tecla adecuada. Cuanta más inteligencia insuflamos en el niño, más inteligencia recogemos”, asegura Fernando Alberca. “Tal vez, en otro ambiente, en grupos más reducidos, dándoles el tiempo que su madurez o sus capacidades demandan, pero la escuela es la que es y tiene sus limitaciones: muchos niños con inteligencias muy ajustadas se ven abocados a pasar sin pena ni gloria por ella”, dice Elena Fernández, profesora de Primaria en el colegio concertado Jesús-María, de Madrid.
La sociedad no necesita que todos seamos Einstein
El resultado, frustración y ansiedad. Que sufren a partes iguales progenitores y colegiales. “A muchos padres les cuesta aceptar que sus hijos no serán nunca unos estudiantes brillantes y cargan sobre ellos, o sobre sus maestros, la decepción que esa realidad les provoca”, explica esta maestra de Primaria. “Muchos chicos sufren presiones a nivel académico, pero ni todos somos Einstein, ni la sociedad los necesita. La inteligencia es multifactorial y uno puede crecer y contribuir al bienestar de la comunidad de muchas maneras. Cada niño debe traspasar aquella puerta que le lleve a su desarrollo personal”, insiste Guembe.
El doctor Francisco Kovacs, autor, entre otros, del manual Hijos Mejores. Guía para una educación inteligente pone el acento en la identidad. “La clave está en no compararse con nadie, competir sólo con uno mismo”, propone. Niño precoz y médico desde los 19 años, Kovacs es un firme defensor de lo que los pedagogos llaman, despectivamente, sobrestimulación. “Uno de los objetivos básicos de la educación es el desarrollo de las capacidades del niño al 100% ¿Para lograrlo es necesario un esfuerzo del 110%? Bienvenido sea. ¿Que han de tocarse varios palos para destapar las habilidades que nos son propias? Hágase. Pero, después, hay que dejar que sea el joven, que un día será adulto, quien elija. Sin exigencias. Los padres severos, que presionan a sus hijos en una u otra dirección, se delatan: en realidad, sólo intenta alimentar su ego”.
“Yo he llegado a escuchar a una niña de diez años, hija de un profesor universitario de Málaga, preguntarle a su padre: “Papá, tú crees que esto me servirá para el curriculum”. Si uno desea ver fracasar a sus hijos, sólo tiene que planificarles la vida. Volcar en ellos sus carencias y frustraciones. Estos programas se llevarán por delante sueños, autoestima, libertad… El descalabro está garantizado”, vaticina el pedagogo Miguel Ángel Santos Guerra.
El confidencial
jueves 28 de julio de 2011
¡¡¡¡¡¡¡Vacaciones!!!!!!!
Mis hijos están como locos desde que se enteraron que los vamos a llevar a Disneyland París en octubre. Lo malo es que Simón cada día nos pregunta: "¿quiero ir a París?, ¡tengo muuuuuchas ganas de ver a Mickye!, y claro, por más que le explicas que todavía queda un poquito, su ilusión y noción del tiempo no lo entienden. La verdad es que fue una promesa que le hice cuando lo operaron, le dije que si era fuerte y se curaba pronto lo iba a llevar a Disney, y claro gracias a Dios lo vamos a cumplir. Además vamos con nuestros amigos de Madrid que conocimos en Chitá, ahora el viaje es totalmente diferente y vamos a disfrutar como enanos allí. Bueno, todo esto de las vacaciones y los aviones, ha hecho que nos acordemos del día que nos montamos en el avión de Chitá los cuatro de regreso a casa. La sensación que me invadió fue como si los estuviera robando. Todo eran prisas e instrucciones, parecía que estábamos haciendo algo malo y eso no ayudaba mucho, con todos los nervios que ya estábamos pasando. No sé porque ese sentimiento, pero en cierto modo los estábamos sacando de su ciudad natal, donde están sus raíces, parte de su vida. no sé pero mi corazón estaba lleno de alegría de que por fin me montaba con mis hijos para estar con ellos para siempre, deseando de salir de allí y pisar tierras españolas. Después de los años de espera y papeleos por fin llegó el día de traérnoslos. Pero mi mente pensaba en todo lo que esa ciudad nos había dado, todo lo que hemos vivido y nos acompañará el resto de nuestras vidas. Me acordé de la película la pequeña Lola, cuando los padres cogen el avión en Camboya con su niña en brazos y miran a través de los cristales la ciudad natal de su hija.No sé porque pero estoy segura que volverá a pisarla algún día, de manera totalmente diferente y junto a mis hijos. No hay un día que no recuerde algún momento vivido allí. Cada vez que veo a mis hijos, no me lo puedo creer, no parecen los mismos niños. Están grandes, fuertes y muy guapos (soy su madre y se me cae la baba). Han crecido mucho en todos los sentidos, están muy felices y desbordan alegría, nada que ver con los niños decaídos, enfermos y asustados que eran. Aunque todavía nos queda mucho camino por recorrer.
Estas son nuestras segundas vacaciones juntos y son totalmente diferentes. Ahora estamos más que adaptados, evidentemente hablamos el mismo idioma y los miedos han desaparecido. No tenemos la presión e insistencia de los amigos y familiares del verano pasado. Ahora no paramos de inventar a donde vamos a ir, ¡nos lo pasamos genial!. Menos mal que tenemos energía para ir a su ritmo, porque son pura dinamita,¡¡no se cansan nunca!!. Sobre todo yo que me paso 24 horas al día con ellos y me acuesto agotada, pero no lo cambio por nada del mundo, soy la mujer más feliz de la tierra. Intentamos que cojan fuerzas extras, sobre todo el peque, para estar preparado para la segunda intervención que le espera en otoño. Ya ha pasado la prueba del anestesista, sus analíticas correspondientes, etc... ahora mi niño se merece descansar de médicos y hospitales y coger mucha energía para estar fuerte, y los demás también. Cogemos vacaciones dos semanas en agosto y nos iremos a la playa. A la vuelta os cuento.
Que tengáis todos una felices y descansadas vacaciones y a los que estáis esperando, de los que me acuerdo un montón, espero que este verano sea el último sin vuestros peques, y espero que septiembre llegue cargado de buenas noticias.
sábado 28 de mayo de 2011
Cumple de Simón
Hoy mi niño cumple cuatro añitos, es el segundo que celebramos juntos, aunque el primero fue una celebración muy muy familiar, estábamos recién llegados, cansados, adaptándonos y asustados. Ahora es muy diferente, mañana se lo celebramos en una granja con todos sus amigos y familiares, está como loco. Lleva dos semanas que cada vez que se levanta por la mañana lo primero que pregunta es: ¡hoy es mi cumple!. Soñaba con que llegara este día. Además sus abuelos le han regalado la equipación completa del Barcelona, vio el partido con su padre y abuelo, y además muy contento porque había ganado su equipo la champion. Está todo el día con un balón en las piernas, es increíble lo que le gusta. Por la noche no se quería quitar el traje culeé para ir a dormir. Le encantan los caballos, por eso se lo vamos a celebrar en una granja, allí los montan a caballo y les dan de comer, entre otras cosas. Además tiene otra sorpresa, después del cumple se lo llevan al campo de fútbol del Granada para conocer al equipo y vivir su primer partido en directo, estoy deseando verles las caritas. Ya os contaré como se lo han pasado los dos, porque será doble sorpresa, ya que Vika no sabe nada, es incapaz de mantener un secreto.
miércoles 18 de mayo de 2011
Hoy hace un año que nos convertimos en familia
Hoy y mañana son días muy muy especiales. Recogimos a nuestros hijos de la casa cuna y el orfanato. Por fin empezamos a caminar juntos de la mano, para siempre. Todavía siento en mi piel la sensación de ver a mi hijo después de varios días ¡¡ y era para llevárnoslo!!. Tengo tan vivo este recuerdo, que cuando lo pienso siento en mi ser las mismas sensaciones que entonces, eso sí, sin nervios. Le quitamos su ropita y le pusimos la que trajimos para él. Un peto vaquero que estaba para comérselo. Simón estaba deseando irse de allí, no paraba de abrazarme para que no lo soltara y no lo volviera a dejar de nuevo. Yo le decía: "tranquilo cariño, ya no nos separemos nunca más". Vinieron a despedirse de él la directora y la asistenta social. El las escuchó y volvió corriendo a mis brazos para irnos. Decíamos: "¡paka, paka"!. Y el no lloró. Todavía recuerdo ese olor fuerte de la casa cuna, que me revuelve el estómago. Cuando montamos en el coche y empezó a moverse, Simón se puso muy tenso y muy asustado. Nunca había montado en coche y era demasiado. Que conste que el conductor no ayudaba mucho, nos llevaba a trompicones, frenazos, curvas cerradas, etc.... Yo lo abrazaba y le hablaba. Le decía en ruso cosas que le tranquilizaran: "ismatrí machina" y él asomaba su cabecilla por la ventana y de enseguida la escondía. Allí dentro del coche mi niño se hizo pipí en mis piernas y le puse su primer pañal, fue emocionante. Después de varias horas de estar esperando a que la coordinadora saliera del ministerio de ultimar papeles, nos dice que la directora del orfanato de Vika ya se había ido y hasta el día siguiente no podíamos recoger a nuestra niña. Mi enfado fue muy grande, pero no sirvió de nada. Esa tarde la pasamos con Simón y con Diana la peque de nuestros queridos amigos Robert y María. Fue muy especial, ellos ya estaban en las nubes con su niña y nosotros no podíamos tener la felicidad completa porque nos faltaba nuestra niña. Esa tarde antes de cenar lo duchamos, estaba muy calladito, no decía ni una palabra, eso sí, hasta que le echamos el agua por la cabeza, entonces comenzó a llorar desconsolado. Era indescriptible todo lo que sentíamos Joaquín y yo. Después fuimos a cenar con la otra familia, Diana comía de todo, el mío ya empezó a demostrarnos que muy comilón no era. Solo comía fruta. La primera noche apenas pude dormir, lo miraba constantemente y pensaba "esta aquí". Nos acostamos deseando que llegara la mañana siguiente para ir a por nuestra niña, pero disfrutando a tope a nuestro pequeño. Cuando llegó la hora de prepararnos para ir a desayunar levanté a mis dos hombres a besos, que estaban dormidos profundamente. Vestimos a Simón y quisimos darle cereales con leche, pero mi niño no quería comer nada que no fuese plátano, yogurt o manzana. Desayunamos todos juntos. Llegó la coordinadora y nos fuimos rumbo al orfanato, pero esta vez eramos tres los que íbamos a por Vika, para convertirnos en cuatro para siempre. Mi niña estaba muy muy nerviosa, cuando corrió para venir a darnos un beso se encontró de cara con su hermano, se tapó la cara y se puso a llorar. Increíbles las emociones que allí se respiraban. La vestí mientras Joaquín se quedaba sin aliento por intentar mantener quieto a Simón, jejeje. Toda la ropa le quedaba enorme, no sabía como le iba a sujetar el pantalón de pana para que no se le cayera.
Me quedé con una pena muy grande, porque mi niña no paraba de pedirme que me llevara sus sandalias, rotas y sucias, que era lo único que le iba a quedar de allí. Todavía las tengo en la cabeza. Cuando las cogí la cuidadora me dijo que no me podía llevar nada de allí, que esas pasarían a otra niña. Y las solté, y ella volvía a dármelas, pero no me las llevé. Después en la cancela del orfanato, justo antes de montarnos en el coche su directora le dijo una palabras que me emocioné y ella toda hecha un flan asentaba con la cabecilla. Cuando miré a la puerta de entrada estaban, la cocinera, cuidadora, etc... mirándola y llorando. Ahora mientras lo recuerdo me pongo a llorar, porque siento aquellos sentimientos tan fuertes por parte de todos. Mi niña era muy querida en el orfanato. Algún día volveremos si ellos quieren y pisaremos ese suelo de nuevo. Es parte de su identidad. A partir de ese momento comenzamos nuestra verdadera aventura, los cuatro juntos para siempre y en pocos días en nuestra casa. Ahora un año después de Aquello , parece todo increíble, y a pesar de la salud de mi pequeño, que sé que va a salir adelante, él es muy fuerte y lo vamos a convertir en un pedazo de hombre que no va a entrar por la puerta de casa. Y mi princesa va a perder todos sus miedos gracias a que nosotros siempre vamos a estar ahí para velar por ella. Convertirse en familia de la noche a la mañana no es fácil, pero es lo mejor que nos ha pasado en la vida a los cuatro.
¡Felicidades Vika, Simón y Diana! A partir del 18 de mayo de 2010 por fin nos convertimos en dos familias muy felices.
Me quedé con una pena muy grande, porque mi niña no paraba de pedirme que me llevara sus sandalias, rotas y sucias, que era lo único que le iba a quedar de allí. Todavía las tengo en la cabeza. Cuando las cogí la cuidadora me dijo que no me podía llevar nada de allí, que esas pasarían a otra niña. Y las solté, y ella volvía a dármelas, pero no me las llevé. Después en la cancela del orfanato, justo antes de montarnos en el coche su directora le dijo una palabras que me emocioné y ella toda hecha un flan asentaba con la cabecilla. Cuando miré a la puerta de entrada estaban, la cocinera, cuidadora, etc... mirándola y llorando. Ahora mientras lo recuerdo me pongo a llorar, porque siento aquellos sentimientos tan fuertes por parte de todos. Mi niña era muy querida en el orfanato. Algún día volveremos si ellos quieren y pisaremos ese suelo de nuevo. Es parte de su identidad. A partir de ese momento comenzamos nuestra verdadera aventura, los cuatro juntos para siempre y en pocos días en nuestra casa. Ahora un año después de Aquello , parece todo increíble, y a pesar de la salud de mi pequeño, que sé que va a salir adelante, él es muy fuerte y lo vamos a convertir en un pedazo de hombre que no va a entrar por la puerta de casa. Y mi princesa va a perder todos sus miedos gracias a que nosotros siempre vamos a estar ahí para velar por ella. Convertirse en familia de la noche a la mañana no es fácil, pero es lo mejor que nos ha pasado en la vida a los cuatro.
¡Felicidades Vika, Simón y Diana! A partir del 18 de mayo de 2010 por fin nos convertimos en dos familias muy felices.
domingo 8 de mayo de 2011
¡¡Olé mi flamenca!!
Quién nos lo iba a decir. Hace justo un año, el mismo día que estábamos pasando el juicio en Chitá, mi niña iba a bailar flamenco en un auditorio, lleno de gente y con un arte increíble. Como si toda la vida hubiera estado aprendiendo flamenco. Hace tan solo tres meses me pidió que la apuntara a clases de baile. Por supuesto yo la apunté a ballet, por que era lo que ella daba en el orfanato. Cuál fue mi sorpresa que me dice: "mamá, yo quiero aprender flamenco", y le dije: "pero Vika, cariño, estas segura?, "si mamá, por favor"; "bueno, pues no te preocupes, que yo te apunto a lo que tu quieras".
El primer día que empezó la clases me miraba con lo ojos llenos de luz, y cuando terminó la clase me dice: "¡mamá, estoy loca de la felicidad!". Y nada, en tan sólo tres meses, te sabe bailar sevillanas, bulerías, etc... ¡y con mucho mucho arte!. A mí se me cae la baba, la verdad. Y a su padre ni te cuento. Allí estábamos todos apoyándola y ella llena de alegría. Su hermano le gritaba: "¡¡Vika muy bien!!". La vida es increíble. Mi Simón es más de darle patadas al balón y le encanta la música, sobre todo el piano. En fin, lo importante es que sean muy felices y hagan lo que quieran.
El primer día que empezó la clases me miraba con lo ojos llenos de luz, y cuando terminó la clase me dice: "¡mamá, estoy loca de la felicidad!". Y nada, en tan sólo tres meses, te sabe bailar sevillanas, bulerías, etc... ¡y con mucho mucho arte!. A mí se me cae la baba, la verdad. Y a su padre ni te cuento. Allí estábamos todos apoyándola y ella llena de alegría. Su hermano le gritaba: "¡¡Vika muy bien!!". La vida es increíble. Mi Simón es más de darle patadas al balón y le encanta la música, sobre todo el piano. En fin, lo importante es que sean muy felices y hagan lo que quieran.
jueves 5 de mayo de 2011
Hace un año de nuestro JUICIO!!
Es increíble, pero hoy 5 de Mayo de 2011, hace justo un año en que nos convertimos en padres oficiales de nuestros dos hijos. Dos horas y media de nervios, esperanzas y mucha tensión. Lo recuerdo como si fuera hoy. La verdad es que este mes de Mayo está lleno de recuerdos imborrables para toda nuestra vida. La noche de antes nos la pasamos entera estudiando ruso. Nos dijeron que como adoptábamos a una niña de cinco años que hablaba perfectamente el ruso, el juez nos iba a preguntar que le hablaramos algo en su idioma, para ver como nos ibamos a comunicar con ella. Un hora antes vino la traductora para enseñarnos pronunciación. En fin toda una aventura que jamás olvidaremos. Recuerdo el momento en el que juez dictó sentencia favorable, fue increíble, todo lo malo había pasado. SOMOS PAPAS!! y con papeles, es una sensación que solo unos padres que adoptan saben de lo que estoy hablando. Recuerdo la estación y los carriles del transiberiano, que estaban justo en frente de la ventana de la habitación del juzgado. Tan lejos de nuestra casa, en la otra punta del mundo, estábamos cambiando nuestras vidas para siempre. Después de ir y venir de un sitio para otro firmando papeles, nos dejaron en el hotel. Allí antes de cambiarnos para ir a ver a los peques, nos grabamos con la cámara de vídeo y le dedicamos llenos de júbilo unas palabras a nuestro hijos. Desde entonces caminamos juntos los cuatro y somos muy felices. En próximas entradas iré contando mucho más, porque este mes es muy intenso. Hoy estoy muy muy liada, tengo a los dos malitos y Vika baila flasmenco en el auditorio esta tarde. Así que imaginaros. Pero no podía dejar de escribir unas palabras este día.
domingo 1 de mayo de 2011
La MAMÁ más feliz del mundo
Por fin voy a escribir una entrada teniendo a mis niños en casa en este día,junto a su madre. Mi ganas de ser mamá han sido siempre muy intensas, todavía hay momentos en los que escucho alguna canción que me recuerda la espera, o me vienen recuerdos de todo lo vivido hasta llegar hasta aquí y me palpita el corazón. Entonces tomo aire y miro atrás del coche y digo: "tranquila María, ya están contigo, ¿no los ves?". Y a lo mejor están dormidos, o gritando y peleándose vivos, y me siento tan feliz de verlos. Es difícil describir estos sentimientos, pero después de casi un año todavía sigo en una nube y casi estoy que no me lo creo. En este año de camino juntos mis hijos me están haciendo sentir la madre más feliz del mundo. Por fin estoy junto a ellos, que tanto necesitaban de su madre y yo de mis hijos. Por fin hemos empezado a dar nuestros primeros pasos como familia juntos, aprendemos a querernos cada día más y de los momentos malos intentamos salir más reforzados. Quiero ser una buena madre en el mejor sentido de la palabra. Prepararme para saber guiarles de la mejor forma posible en la vida. Que cuenten conmigo y con su padre para siempre y vean en nosotros a las personas que siempre van a velar por ellos. Son hijos nacidos de mi corazón, y no hay nada más fuerte que eso. Las madres adoptivas luchamos como leonas por reunirnos con nuestros hijos, por tener por fin la manada junta y a salvo, pero cuando ya los tenemos junto a nosotras nos volvemos mucho más que leonas y luchamos por ellos como ninguna otra. Sabemos todo lo que han vivido, sabemos la mochila que traen a sus espaldas y no pararemos hasta poder ir ayudándoles a cicatrizar la heridas y quitarle todo el peso que podamos. Con solo mirarlos a la cara sé lo que les está pasando: cuando tienen sueño, cuando se están poniendo malitos, cuando necesitan mimos extras; Aunque a veces la que los necesite sea yo. Son como peluches tiernos y no hay nada en este mundo que me guste más que achucharlos contra mí y sentirlos tan míos. He luchado mucho por ser madre y no pienso perderme nada más de mis pequeños. Por cierto, me encanta cuando me llaman mamá todos, incluido mi marido, al que quiero con locura y también me hace ser la madre más feliz del mundo. Por desgracia él perdió a su madre muy jovencito y lo pasó muy mal. Ahora ve en mí muchas cosas de su madre y yo veo en mí muchas cosas de la mía, la cual también me ayuda en este camino con un gran ejemplo de amor y ternura. Felicidades abuelas Mari y Conchi, que veláis por ellos con un amor de abuela y madre desde la tierra y desde el cielo juntas. Y en este día de las madres también me acuerdo con fuerza en la madre biológica de mis hijos, porque gracias a ella, hoy soy MAMÁ.
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