
Hace cerca de cuatro años desde que decidimos ser padres. Lo que yo no sabía era todo lo que nos quedaba por pasar. Llegaban los meses y la maternidad no venía. Al final y resumiendo mucho, ya que no voy a entretenerme en detalles. No había ningún tipo de problema aparente. Pero el tiempo pasaba y el embarazo seguía sin producirse. Empezaron los tratamientos y el resultado siempre igual. Y es que no os podéis ni imaginar lo que he llegado a odiar un test de embarazo. Fueron días muy duros y difíciles, que solo quien lo pasa sabe lo que estoy escribiendo. Pero resulta que el destino tenía preparado algo mucho mejor, nuestros hijos del alma, mis tesoros. En un lugar de Rusia, el cual todavía desconocemos, donde pronto iremos a recogerlos y ya estaremos unidos para siempre.
Desde que comencé el camino nada fácil de la adopción, tengo que decir que todo ha salido de forma positiva y llena de emociones y amor. Se habla del famoso hilo rojo que nos une, que se puede enredar, tensarse pero nunca romperse. Vosotros no lo sabéis todavía pero a papa y a mí nos hacéis muy felices. Todo lo que esta relacionado con vosotros nos llena de esperanza y felicidad. Hijos mios, no estáis aquí y ya sois lo mas importante en nuestra vida. Las cosas pasan porque tienen que pasar, y doy gracias a la vida por haberme puesto en este camino. Esta es una forma de vivir la maternidad y paternidad tan intensa y llena de esperanza y amor que te llena el corazón, tanto que a veces piensas que te va a explotar al imaginarte el momento en el que los tengas entre tus brazos. Además en esta espera los padres viven por igual la llegada de sus pequeños. Por eso he escrito estas frases, para poder desahogar un poco todo lo que siento. Ojala os lleguen de alguna forma estas palabras y podáis sentir lo mucho que os quiero.
Ya hemos empezado a comprar algunas cosas de las que nos recomendaron en el curso. Nada más llegar a la tienda de juguetes la alegría me invadía todo el cuerpo. Pensad que todo lo que miraba era para mis niños. Miraba la ropita imaginádome la edad y sexo que tendrán. Todo lo quería comprar; y es que hay autenticas monerías!. Ese día fue para ir echando un vistazo y así ir ambientandonos a lo que nos espera. No pudimos resistirnos y le compramos un par de cosas que llevaremos para ellos al orfanato. Nos hacía todo tanta ilusión que hasta Joaquín ya no tenía las típicas prisas que le entran siempre que estamos en un centro comercial. Claro! esta vez es diferente. Hoy es el día de halloween. Me parece una americanada total, pero estoy segura que cuando estén aquí los peques seré la primera en disfrazarlos, y a la perra también. Le pondré una sabana por encima y será como en la película de ET; peli que será imprescindible para mis niños. En fin, todo ya gira alrededor de ellos y cada día los echamos más de menos.
GRACIAS AL DESTINO POR LLEVARME HACIA VOSOTROS.